Turner, el Intendente

“Pedro Pablo Turner” es el nombre que lleva la estación de trenes de Villa La Madrid, en Lomas de Zamora. Muchas personas, en su mayoría, desconocen la historia de este hombre que en los tiempos más difíciles de la Argentina supo ser intendente.

Nacido en Chaco, y posteriormente criado en  lo localidad lomense de Ingeniero Budge, donde durante su adolescencia emprendió sus primeros pasos en la militancia a través de la agrupación “Eva Perón”, uno de los más importantes del  movimiento peronista.

Pablo era empleado del sector gráfico y miembro de la CGT de los Argentinos, con una personalidad fuerte y sobresaliente, pasó a ser uno de los militantes más relevantes de su agrupación. Tanto así que en las elecciones de 1973, el Frente Justicialista de Liberación (Frejuli), que aglutinaba a todos los sectores del peronismo, lo designó como candidato a primer concejal lomense en la lista que llevó como presidente a Héctor Cámpora, mientras que como segundo concejal, por detrás de Turner, estaba Eduardo Duhalde, recientemente electo como abogado del Sindicato de Trabajadores Municipales.

En esas elecciones de 1973, Ricardo Ortiz fue electo como Intendente, sin embargo su mandato no duraría mucho tiempo, ya que 8 meses después y tras encontrar irregularidades en su gestión; el Consejo Deliberante lo desplazó del cargo.

Fue así que en octubre de ese mismo año, Pablo Turner asumió como Intendente de Lomas de Zamora, ya que aparte de ser primer concejal, era el presidente del Consejo. Así es que el primer y único intendente con tendencia revolucionaria y representativo de las organizaciones políticas del peronismo de izquierda. Con su asunción, los militantes dela Juventud Peronista (JP), tomaron la convicción que a partir de ese momento eran ellos los que tendrían que tomar las riendas del municipio.

Durante su gestión, el intendente Turner se dedicó a desarrollar obras públicas en los barrios más postergados, como Villa Albertina e Ingeniero Budge. Se puede decir que la concreción de estas obras se encontraba enmarcada por la unión entre los habitantes y los dirigentes de la comuna, que trabajaron conjuntamente para mejorar las condiciones de vida de los vecinos lomenses.

Una de las obras más destacadas fue el “Operativo Chacho Peñazola”, también conocido  como “Camino Blanco”, donde se realizaron mejoras en la infraestructura urbana en la zona de Provincias Unidas, los arreglos del Camino Negro con el tendido de luminarias en toda la traza de esa avenida; el tendido de la red de aguas potables en Villa Albertina, que culminó con la creación del tanque que se encuentra en la plaza de Santa Marta.

Sin embargo, para mediados de 1974 las cosas no marchaban tan bien, ya que la misma lista que había llevado a la victoria se había quebrado, las secretarías del Gobierno municipal se dividieron entre las que conformabanla Frejuli. Porun lado la JP tomó el control de Obras Públicas, Salud y Gobierno, mientras que el ala conservadora del movimiento comandó la Secretaría de Hacienda.

Así el panorama político no era el mejor para Turner, como decía Hugo Sandoval, ex concejal de la bancada de la JP, no podían concretar los proyectos. “Nosotros podíamos tener miles de proyectos, pero sin plata, las cosas se complicaban siempre”, expresaba el ex concejal en una entrevista realizada hace algunos años.

Esto sería solo el comienzo, ya que durante los primeros meses de 1974 Turner se vería más complicado. “Los de afuera no lo veían como peronista, sino como un reaccionario zurdo, y eso por aquellos tiempos empezaba a ser una amenaza”, comenta Sandoval. Poco más adelante llegaría una denuncia en su contra por supuesta malversación de fondos, por la compra de cuatro mil ladrillos para una sociedad de fomento y la concesión de recolección de residuos. Turner salió mal parado de todo esto, y en mayo de ese mismo año era destituido de su cargo como intendente, asumiendo en su lugar Eduardo Duhalde.

Luego de su destitución, Turner no ocupó ningún cargo político en el municipio, sin embargo nunca dejó de ser un militante activo en el territorio.

A partir de entonces, y tras la muerte de Perón, los integrantes de la JP  empezaron a ser perseguidos, en particular por la Triple A, que desplegó todas sus mecanismos sobre ellos para acabarlos. Uno de las persecuciones más emblemáticas que se dio fue la llamada Masacre de Pasco, durante la gestión de Duhalde, donde 9 militantes de la JP resultaron secuestrados y posteriormente fusilados, en Temperley. Sus cuerpos aparecieron dinamitados unos días después en un terreno baldío de José Mármol, Almirante Brown.

A todo esto, y tras el golpe del ’76, Turner se exilió en su provincia natal, Chaco, donde lo fue a buscar un grupo dela Triple Aacompañados por las policías bonaerense yla chaqueña. Sinembargo no lograron detenerlo sino hasta cinco días después, donde él mismo se presentó en una comisaría diciendo que se encontraba en Campo Bermejo.

Allí quedo preso por casi dos meses, con su causa en manos de la dictadura, hasta que el 16 de mayo su cuerpo fue hallado en un zanjón de Avellaneda sin vida, y con rasgos de torturas, prácticamente irreconocible. Sus hijos recibieron el certificado de defunción donde detallaba que había muerto de un paro cardiorrespiratorio; y sin haber podido acceder al cuerpo de su padre.

Esta es la historia para no olvidar del hombre que se destacó por las obras públicas en Lomas, un militante de la Juventud Peronista, el único intendente lomense con tendencia revolucionaria y víctima del terrorismo de estado que tuvo el país.

Por Agustín Arámbulo

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