lunes, 20 de mayo de 2013 - 11:45 a.m.

Ese equipo donde jugaba Dios

Hoy se cumplen 12 años del heroico ascenso a Primera. El equipo de Mané Ponce, formado por Cachín Blanco, que tenía entre sus figuras a Garrafa Sánchez, Carlos Leeb y Darío Forestello. Un equipo de orden y técnica, al que no le sobraba nada físicamente, y que logró un invicto de 23 partidos consecutivos, todos en la era Ponce.

Una especie de cuartos de final contra el Arse (el que ganaba pasaba a las semis), la inolvidable semi contra Instituto y las finales con el famoso tricagón de Quilmes fueron la corona final de un equipo y un torneo excepcional, que llevó a Banfield a tener su máxima permanencia en primera de 11 años.

Ese equipo se completaba con el Loco Gonzalez, Sanguinetti, Raposo, el Cebo Jimenez, Del Río, Mazucco, Santa Cruz y Luchetti. En el banco estaban entre otros el Pucho Castro (cambio obligado en cada partido) Leiva, Andreoli y Mulet. También debutó en ese torneo el flaco Bilos. Hace dos años el club le realizó el merecido homenaje a los campeones por cumplirse los 10 años del ascenso. Para aplaudirlos siempre. Para que se repita pronto.