jueves, 26 de enero de 2017 - 07:05 p.m.

Sin retiro en Banfield ni un club en orden

Editorial por Soy de Banfield. Se va Erviti y se quedan las promesas en el aire de Spinosa. Se queda Falcioni, que parece involteable a diferencia de Almeyda y Vivas. ¿Que rol tuvo Ariel Holan en esta novela? Ídolos de barro y dirigentes incapaces. 
Sin título-1Erviti se olvidó de su promesa: Retirarse en Banfield. Parece que la plata o sus caprichitos pueden más. Con la presentación en Agremiados el ex capitán se consideró libre desde hoy jueves y podría recalar en Independiente. Pero ¿por qué Independiente?.

La versión más fuerte es que Erviti y Silva querían la salida de Julio Cesar Falcioni del club justo para la época de la victoria ante Estudiantes, coincidentemente con la renuncia de Ariel Holan en Defensa y Justicia, ya que sería el señalado para reemplazarlo. Pero el equipo empezó a ganar y Falcioni fue ratificado por Spinosa, luego de prometerle al "10" su remoción.

De ahí el malestar de Erviti. A esto se le suma la deuda de cuatro meses de pago al plantel -y de dos a los empleados del club- y el misterioso rumor que echaron a rodar desde TyC Sports: "Erviti dejaría el fútbol". A la noche una foto de Spinosa y Erviti "desmientiendo" rumores (foto de ese tweet ilustrativa de esta nota). La operación del "10" había comenzado.

Llegó enero, el despilfarro de la mala administración Spinosa continuó y el impago también. No podemos olvidar que esta misma situación pasó con Juanito Cazares, Beto Bologna, Chiqui Noguera y hasta con Nahuel Yeri. Todos se fueron por falta de pago o incumplimiento de Spinosa en "algo prometido". Basta con revisar las notas o los tweets de la época. ¿Donde están las ventas millonarias de Ferreyra, Chavez, Tagliafico, Noir, Toledo, Rossi, o la "hábil jugada" por la salida de Bertolo a River?¿Cuanto le salió a Banfield la exuberante suma de los cuerpos técnicos y los jugadores pedidos por los planteles de Almeyda y Vivas?.

El fin de esta novela está próximo. Erviti se va con su Holan añorado, tal como su capricho lo indica. Lejos dejó los besos a la camiseta, saludos a la tribuna y otras ventas de humo. Su último tweet fue el "comunicado del plantel", cuando en realidad ese comunicado lo representaba a solo a él y a Silva. No escribió nada para los hinchas el 21 de enero y eso también duele.

El premio consuelo para Erviti fue la llegada de Ariel Broggi a la reserva, en otra maniobra improvisada. Actualmente, hay rumores de su rápida salida sin siquiera contar con un solo encuentro oficial.

Spinosa resiste y siempre tiene una nueva jugada mediática para ofrecer, ahora con Civelli y ¿con Cvitanich? pero sin dinero ni un club ordenado como tanto lo escuchamos prometer durante años. Probablemente, esas historias terminen igual que las ya mencionadas. Por unos días nos hicieron creer que todos habían cobrado sus deudas y volvería la calma, pero no fue así y Silva se despidió sin ninguna explicación. Además, Spinosa le echa la culpa a AFA y que todos los clubes están sin cobrar, pero el único al que se le van libres los jugadores es a Banfield.

El que se queda siempre es Julio Falcioni, que sin referentes, sin cobrar y con un vestuario dividido está firme al timón del barco, como Banfield necesita.

El club se sigue perjudicando con una guerra de egos interminable y las apetencias personales son cada vez más fuertes y hasta se pasó por alto la tradicional fiesta del aniversario número 121. Ojalá por el bien del Taladro todo se ordene, el plantel retome la armonía y vuelva al sendero de la victoria y podamos contar con una dirigencia acorde a lo que la institución necesita.